Buscar en este blog

Cómo hacerse una limpia



El huevo, antes de hacerse la limpia, mejor sacarlo de la nevera 10 minutos  para que la variación de temperatura sea más gradual.

La forma de estar es tranquila, es recomendable cerrar los ojos, respirar profundamente y liberar toda tensión.
Yo recomendaría diez minutos.
El lugar un sitio donde no vayas a ser molestado, la ropa cómoda (mejor de algodón y blanca, sin cosas metálicas, ni cuero-atención al cinturón-, y mejor de fibras naturales).
Tu estado y el de la persona que te lo vaya a hacer debe ser de relajación.
La intención en ambos: la sanación.

"Que este huevo recoja en su manto
todo lo negativo que me aqueje,
ya sea físico, emocional, mental o dolores del alma."

Se me acaba de ocurrir, pero es lo que se debe repetir en tu cabeza; es la idea.
El huevo con su capa porosa y su capacidad absorbedora podrá captar en ese líquido amniótico primordial las energías más sutiles adheridas.

El huevo se coge con dedos índice y pulgar por los polos.

La forma que tiene el huevo es muy resistente de esta forma. No por lo redondo sino por las puntas: lo más elíptico.

El tiempo para pasarte el huevo por el cuerpo frotando normalmente de 8 minutos a 20 vale, pero puede extenderse hasta que sientas que ha finalizado.
Como es muy agradable, casi como un masajito amoroso, puede llegar a 50 minutos.

Recordamos que empiezas por el ombligo, 

hacemos la parte delantera (tripa, piernas, pies, subimos al torso, brazos, cuello, cara, cabeza); damos la vuelta: desde el corazón por detrás, espalda, hombros, pelo, brazos, caderas, piernas, subimos al ombligo por detrás; damos la vuelta, corazón y ombligo.

Es orientativo, puedes estar más veces donde sientas que se necesite, y cambiar el orden. 

Si por ejemplo la persona no se puede mover bien, le puedes hacer solamente por delante pero pensando que va en bloque, que así limpiará también la parte de atrás.
La persona que lo realiza sólo es un instrumento, pero es importante la intención. Debes decírselo a quién se lo realices para que sea consciente en su proceso y se unan ambas intenciones.
Mientras tanto concentración (lo ideal estar en estado meditativo), si vienen otros pensamientos los dejas ir y repites lo de este huevo así limpia, y si te tienes que decir varias veces la frase con tus palabras hazlo.

"Que este huevo recoja en su manto
todo lo negativo que me aqueje,
ya sea físico, emocional, mental o dolores del alma."

Vas a ir frotando más suave o más fuerte, pueden ser movimientos circulares o rectos, según sientas.

Lo importante es que empiece y termine dos dedos por debajo del ombligo.


Una vez realizada, le dejas unos minutos de tranquilidad a la persona a la que se lo has realizado, para que vuelva al plano físico o se recoloque mentalmente. Debe agarrar con las dos manos el huevo sobre el punto de cierre.



En un vasito transparente con medio de agua sobre un platito que tendrás preparado, le haces a la persona cascar el huevo y echarlo en el agua sobre una superficie plana.
El platito es por si manchara algo y que todo quede contenido.
Las formas que se dibujen y lo que tarden en irse te pueden decir algo, pero lo importante es que ya se ha quitado.

Lo que forme le puede servir a la persona que se lo ha hecho en qué tiene que reflexionar, si le viene alguna imagen o idea del conflicto personal que tiene que resolver en prioritariamente en su vida.

Después se tira por el sumidero o water, y adios energías adosadas tanto propias como ajenas que estaban dificultando la tranquilidad y transparencia mental y emocional.

Si se casca la yema sin problemas, se realiza otra limpia en diez minutos o a la hora o cuando considere y poquito a poquito se irá quitando la tensión.

Lo importante después de la limpia es mantener los pensamientos positivos, sin quejas ni reproches hacia los demás ni hacia uno mismo, cuando suceda transformación a constructivos al momento.

Un saludín, espero haberte ayudado y... ¡a estar bien!

No hay comentarios:

Publicar un comentario